A pesar de que sus hijas(os) les hayan repetido que el día es de ellas(os) y lo tengas clarísimo, te digo de corazón de que no dejes que el día no sea tuyo también.
 

Durante la organización de nuestras bodas, me dediqué a observar más a mis padres. Observé su mirada, su forma de expresarse, de emocionarse, ilusionarse y hasta estresarse.

 

Su forma de actuar fue una que nunca había visto. Era muchísimo empeño mezclado con preocupación y disfrute.
Sabía que el día que yo estaba esperando con tanto amor, era igual y hasta más por parte de ellos. No necesitaban decírmelo, estaba claro.

Foto: Dueto Fotografia
Foto: Esteban Nakano
Foto: Dueto Fotografia

Por eso, quería decirles que por favor disfruten ese día. Que en verdad lo hagan. Que ustedes son parte y alma de todo lo que se ha ido formando con tanto cariño. 
 
Las reglas de etiqueta nos dicen que como anfitriones debemos estar pendientes de nuestros invitados, de la familia que estará ese día, amigos y hasta de  esos invitados que “no podíamos dejar de invitar”.
 
Pero, vale la pena perderse la cara de emoción de los novios por estar cumpliendo con lo que la etiqueta nos manda?

Sean un poco más egoístas ese día. Si es que quieren bailar justamente esa canción, háganlo. Si es que quieren abrazar mil veces a sus hijos, háganlo (y nada de estar quejándose, novios!).

Creo que esta ocasión el juicio y criterio harán que se disfrute sin perderse de nada y sin dejar de lado a quienes están presente.

Foto: Dueto Fotografia
Foto: Dueto Fotografia
Foto: Dueto Fotografia
Foto: Dueto Fotografia
Foto: Dueto Fotografia
Foto: Esteban Nakano
 
Una de las cosas que más me gusto, fue que al día siguiente de nuestro matrimonio en Lima, fuimos a cenar con mis papás y los papás de Daniel. Estábamos los 6 riéndonos y recordando lo increíble y lo bien que la habíamos pasado el día anterior.

Un beso!

María Pía

*Ps: En serio, vieron los vestidos de mi mamá y suegra? Es mucha elegancia de las 2!

6 comentarios. Dejar nuevo

Que bonito Pía ! ?
Es cierto , lindas tanto tu mami como tu suegra , perfectas anfitrionas. Debe ser muy especial recordar ambas fechas , tanto el matrimonio civil como el religioso . Fechas inolvidables , novios felices (:

Si, nuestros padres son igual o mas alegres que nosotros ese día! Yo seguí tu consejo y incluí mucho a mis padres, mi mama me ayudo a hacer todas las cosas manuales y detalles de la boda y fue muy chevere pasar ese tiempo juntas y sentir mi boda como si fuese parte de las dos. ❤️

Steph!
Sí, en verdad que son un amor!!!
Es lindísimo recordar que todos la pasamos tan bien desde que comenzamos con la locura de celebrar ambas bodas 😀

María Pía

Priscila,

Que amor! No sabes cuánto me alegra!
Creo que la felicidad aumenta cuando copartimos nuestro día con nuestros papás, ellos aman hacer todo por nosotros y sus caras de emoción valen mil veces la pena.

Un abrazo!

María Pía

Estos consejos siempre con una parte personal que vas más allá de solo el evento…y siempre reiterando la familia y lo importante que es para todos…
Me encanta!!! Felicitaciones

María Pía Moreno Vásquez
30 de noviembre de 2015 15:13

Romina,

Que lindo comentario y en un post que amo tanto como este!
Estoy convencida de que cuando tenemos claro el orden de importancia, la boda sale más linda y es más rica de organizar. Definitivamente, compartir con la familia tiene un lugar privilegiado en esta escala. Creo que no me voy a cansar de reiterar esta verdad 🙂

Besos!

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