Foto: Nora & Troy

Le he dado tantas vueltas a este asunto en mi cabeza, hasta que finalmente me decidí a escribirlo.

Creo que el post/desahogo de la semana pasada me ha dado fuerzas.
Está demás decir que las fotos y el video son recuerdos que nos van a quedar para toda la vida. Son la llave para recordar el día más precioso.

Nos esforzamos en contratar a profesionales para que justamente se encarguen de captar los mejores momentos. Así le estamos ahorrando trabajo a nuestros invitados para que en vez de estar preocupados en tomar ellos mismos las fotos, estén presentes y disfrutando de ese día con nosotros.

Y este parece ser el problema.

El tema va más por el lado de la celebración del matrimonio. De ese momento que para muchos nos es sagrado y que realmente nos interesa que estén presentes en mente y cuerpo.

 No con el afán de tomar la foto primicia para subirla al Instagram o Facebook.
Me entienden?
Y este es uno de los asuntos: Que tus invitados estén más preocupados tomándose selfies o tomando las mismas fotos que seguro el fotógrafo que contrataste va tomar. Solo que las de este último van a ser mucho mejores, claro.
El otro asunto es que por ese afán de registrar, puede que malogremos ESA foto que tenía todo para ser perfecta, pero, un celular, brazo, flash, cámara, tablet o espalda, la malogró. Y ese momento ya no va volver a pasar.
Si creen que exagero. Miren estas fotos:

 

Arruinando la foto panorámica / Foto: Coreyann Photography

El flash arruinando otra foto de una novia entrando con su papá / Foto: Searching for the light

Arruinando el primer baile como esposos

 

Arruinando el momento más importante de los novios / Foto: Coreyann Photography

 

Esa iba a ser una gran foto… / Foto: Leeann Marie

Entonces, qué hacemos?

Soy en contra de prohibir y más en un día que todo debe ser armonía. Pero, soy a favor de apelar al buen juicio.
Este tema se hizo tan común e incómodo en EEUU que la empresa Photoquette creó una especie de tarjetas invitando a los participantes a disfrutar el momento y dejarle las fotos a los fotógrafos.

Se pueden leer tarjetas con mensajes de “Vive este día con nosotros”, “Tu eres parte de este día especial, por favor estate presente!”.

Estas tarjetitas las podemos poner en las bancas de la Iglesia o del lugar donde sea la ceremonia.

Otra idea es poner en la entrada carteles o pizarras con este tipo de mensajes. Aquí unos ejemplos:

“Por favor, los novios piden que nos muestren sus mejores sonrisas, y sin la distracción de cualquier aparato electrónico”

 

 “Realmente queremos ver sus caras, no sus celulares. Por favor, guarden celulares y cámaras hasta después de nuestro primer baile como esposos. Nuestro fotógrafo es increíble y va compartir todas sus fotos!”
Otra forma sutil y muy educada de decirle a nuestros invitados que por favor no tomen fotos durante la ceremonia, es que antes de comenzar la misa o celebración, la persona encargada de este aviso. Y que diga que es de parte de los novios.
Le di tantas vueltas a este tema porque sé que ninguno de nuestros invitados va querer arruinar nuestro día. Pero, lamentablemente, algunas veces “sin querer queriendo” lo hacen y no se dan cuenta de lo grave que puede ser para los novios.
Si son invitados a un matrimonio es porque los novios realmente quieren que estén ahí presentes. Presentes de verdad!
Qué les parece? Concuerdan conmigo o les parece muy exagerado?
Espero no ser llamada de bridezilla después de estos 2 desahogos!
Besos!

María Pía

9 comentarios. Dejar nuevo

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

Totalmente de acuerdo…Q las fotos se tomen sin flash y sin salir de sus sitios, xq es entendible que nuestros invitados quieran tener algunas fotos también 🙂

Creo que si es buena idea dar un mensaje como dice Geilan, si lo hacen que sea con ese par de condiciones para q no les suene a prohibición y todos seamos felices. ????

María Pía Moreno Vásquez
31 de mayo de 2017 11:04

Concuerdo, Pamela: Siendo bien claros y específicos, creo que se pueden evitar desastres fotográficos.

Un abrazo!

María Pía

muy de acuerdo!!!

María Pía Moreno Vásquez
9 de noviembre de 2015 11:53

Juani,

Gracias por darle valor a este tema!

wow tema complicado.

A la gran mayoría nos gusta tomar fotos y resulta genial porque cada quien tiene distinta perspectiva. El detalle es que no todos saben tomar fotos ???? y ahí surge el problema.

Ahora, en momentos cumbre como un matrimonio definitivamente habría que dejar al fotógrafo contratado hacer su trabajo pero!

Creo que todo se resume con la elección de tus invitados, muchas veces se invita a personas por compromiso o porque son amistades de los papás o los suegros y ya es algo incontrolable.

Que se podría hacer? Sinceramente creo que no mucho porque los cartelitos la gente no los lee y si lo hace los ignora. Las pizarras me darían vergüenza a mi en lo personal, sería muy incomodo,

Si tengo invitados así que no puedo evitar pues mi extremo más efectivo sería tener a un anfitrión que haga el aviso persona a persona para con suerte evitar que aparezcan brazos, espaldas o moños en mis mejores momentos.

Pero eso haría yo por ejemplo, cada quien tiene distintas prioridades. Una amiga mía se casó en un yate y a cada invitado le dieron cámaras descartables, ellos querían tener todas las fotos de ángulos distintos. Son gustos de cada quien.

María Pía Moreno Vásquez
27 de octubre de 2016 14:41

Es un poco controversial, verdad Lilia?

Creo que el tema prencipal es que los invitados, muchas veces de forma inconsciente, terminan arruinando las fotos de los novios y la inversión que hicieron en un buen fotógrafo, no haya valido la pena.
Sí, tiene ver con la educación de cada persona, sin embargo, creo que ahora estamos tan acostumbrados a estar con un celular en la mano, que es esa la realidad y libertad de muchos.

Creo que haciendo un trabajo de comunicación desde la página web de los novios (en caso tengan una), en reuniones, conversaciones ir adelantando el tema, crea más conciencia. Y el mismo día, que el equipo encargado de la organización de la boda lo haga recordar de forma educada también serviría. Y sobre los cartelitos, creo que depende del estilo de cada pareja.

Gracias por tu comentario!

María Pía

Son dos cosas que me quedaron claras cuando pensé en mi boda futura: no niños y no celulares.
Aunque sé que con ambas “prohibiciones” mi familia me odiará…
Lo de los niños es porque quiero que ellos (adultos) se diviertan unas horas aunque sea sin cuidar si come, si corre, si está jugando, si se durmió, etc.
Y lo de los celulares precisamente por esto. 1) Ellos no van a tomar mejores fotos que el fotógrafo y así sea con la mejor intención pues pueden arruinar tomas, 2) quiero que *vivan* el momento y 3) no quiero que hayan fotos de mi boda en las redes antes que *yo* las comparta. Porque en realidad, de quien es la boda, cierto?

Son temas complicados. No estoy precisamente animada en que llegue el día que tenga que plantearlo a mi extensa (y muy franca) familia.

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